Crítica: Citroën C3 Aircross 1.6 16v

Texto de Carlos Cristófalo
Fotos: Juan Manuel Lopetegui

Cuando dentro de algunos años se escriba la historia de la industria automotriz en el Mercosur habrá que dedicar un capitulo especial a estos especímenes tan particulares. Los ingenieros de esta región, y en particular los brasileños, pueden jactarse de haber creado hace una década un nicho de mercado muy lucrativo: los crossovers aventureros basados en plataformas de autos chicos y populares.

A fines del siglo pasado, Fiat picó en punta con la gama Adventure y poco después Ford marcó un quiebre con el lanzamiento de la EcoSport, una auténtica best-seller que recibirá su segunda generación en el 2012.

El éxito radicó en ofrecer vehículos accesibles con la estética de la moda del momento: las camionetas todo terreno importadas, que pocos podían alcanzar.

El resto de las marcas intentó seguir la sorpresiva demanda como pudo y Citroën realizó un primer ensayo con el C3 XTR, que en nuestro país no tuvo un gran suceso. Sin embargo, la flamante C3 Aircross es un segundo intento que no pasará desapercibido. La probamos en la costa, por ruta, ciudad e hicimos algunas breves incursiones off-road.

Por fuera

La C3 Aircross es la variante aventurera de un auto que todavía no existe en nuestro mercado: la C3 Picasso, que se comercializa en Europa desde hace dos años. Se trata de un monovolumen del segmento chico, con un diseño muy moderno y atractivo, que en su versión Aircross recibió una parrilla de nuevo diseño –como así lo impone el diseño del nuevo logo de Citroën- y accesorios típicos de este segmento: guardabarros con protecciones de plástico, zócalos, neumáticos de uso mixto y rueda de auxilio colgando del portón trasero.

La C3 Picasso, versión civilizada, completará la oferta de la C3 Aircross a partir del año que viene. Se presentará en el Salón de Buenos Aires y también se fabricará en Brasil.

Antes de continuar, conviene hacer una aclaración: a pesar de ser muy similares por fuera, la C3 Picasso/Aircross brasileña no tiene la misma plataforma de la C3 Picasso europea. El modelo del Viejo Continente comparte componentes estructurales con la Peugeot 207 SW francesa (no confundir con nuestro 207 Compact SW), mientras que la C3 Picasso/Aircross brasileña utiliza una plataforma adaptada de nuestro viejo y conocido C3 hatchback.

A pesar de estar dirigida a un público muy particular, que aprecia manejar un auto con estética de safari en medio de la urbe, hay que reconocer que el diseño general de la C3 Aircross es uno de los más cuidados y mejor resueltos de su segmento.

Por dentro

Lo mismo ocurre con el interior. El volante asimétrico con inserciones de aluminio, los cromados y la correcta calidad general de los materiales marca una clara diferencia con la EcoSport, que ya ofrece muestras claras de los años que lleva a cuestas.

La posición de manejo es muy elevada, algo típico de este segmento, y la columna de dirección se regula en altura y profundidad. La superficie vidriada es muy generosa y, por lo tanto, la visibilidad es excelente.

El tablero tiene dos relojes analógicos (velocímetro y tacómetro) y una pantalla digital que ofrece información adicional. No tiene reloj de temperatura del agua, un importante faltante cada vez más común en nuestro mercado.

En las plazas traseras hay espacio justo para tres adultos y el baúl tiene una interesante capacidad de 403 litros. Sin embargo, la apertura del compartimiento de carga es bastante complicada. Por llevar la rueda de auxilio justo en ese lugar, primero hay que destrabar el portón, después descalzar el brazo pivotante de la rueda, correr la rueda hacia la izquierda y recién entonces levantar la tapa del baúl. No sólo es engorroso: también exige estacionar con una distancia prudencial en la parte trasera si es necesario abrir el baúl.

Cuando se inicie la comercialización formal en marzo próximo, la C3 Aircross tendrá tres niveles de equipamiento bien diferenciados. Habrá tapizados de tela, pana o cuero. Aire acondicionado manual o climatizador. En el interior, el toque aventurero viene por el lado de los curiosos (y de utilidad poco imaginable) cuadrantes con inclinómetros y brújula. La versión Exclusive puede equiparse con algo más práctico: navegador satelital. Es una lástima que la pantalla del GPS sea fija, por lo que siempre quedará demasiado a la vista de los amigos de lo ajeno.

El equipamiento de seguridad, para un producto que arranca en los 80 mil pesos de precio, es cuestionable. La versión más básica no trae ni airbags ni frenos ABS. La variante SX sólo trae doble airbag y la Exclusive es la única que ofrece ABS y doble airbag de serie. En opción, esta versión puede incluir un pack también con airbags laterales. Según se informó en Pinamar, a partir de mediados de este año la versión SX también comenzará a ofrecer ABS de serie.

Motor y transmisión

En este aspecto no hay novedades. La C3 Aircross ofrecerá por el momento una sola opción: el conocido motor naftero 1.6 de 16 válvulas y 110 caballos de potencia, que ya equipan los C3, C4 y varios productos de Peugeot.

Se trata de un propulsor más que correcto para un vehículo de estas dimensiones y tan sólo habría que criticarle el elevado nivel de ruido cuando se viaja en ruta. Esto no es un problema de la insonorización del auto –todo lo contrario- sino de la escasa discreción del propio propulsor. A 120 km/h, en quinta velocidad, trabaja a 3.600 rpm.

Comportamiento

Junto con el diseño moderno y la calidad de terminación, tal vez el punto más destacable de la C3 Aircross sea la sensación de robustez y solidez que transmite al volante. La dirección absorbe muy bien las irregularidades del camino, el laminado anti-ruidos filtra de manera notable lo que ocurre en el exterior y la suspensión administra sin problemas los caminos más irregulares.

La prueba de la C3 Aircross se hizo por caminos y rutas de Pinamar, Valeria del Mar, Villa Gessel y Mar de las Pampas, y coincidió con un contacto con el nuevo Citroën DS3, cuya crítica se publicará más adelante. En los insufribles serruchos de los caminos de tierra/arena de estas ciudades de la costa fue divertido ver cómo los DS3 padecían la mayor firmeza de su suspensión y sus neumáticos de perfil bajo, mientras que las C3 Aircross circulaban sin problemas al doble de velocidad, copiando muy bien el terreno.

Y éste es, sin dudas, uno de los secretos del éxito de los crossovers. A pesar de que muchos soñamos con autos de suspensiones duras y deportivas, la realidad de nuestros caminos nos obligó a desarrollar estas alternativas más prácticas y realistas, con mayor despeje del suelo y una capacidad notable para asimilar nuestros caminos más horribles.

Conclusión

Por diseño, calidad de terminación, espacio interior y excelente andar en todo tipo de caminos, la C3 Aircross se convirtió de manera instantánea en una opción que no deben dejar de tomar en cuenta todos los que planeen comprar un vehículo de este segmento. En su contra tiene un equipamiento de seguridad muy escaso para su nivel de precio y un engorroso acceso al baúl. Pero este último es un detalle ya casi folclórico de este nicho tan particular, que los consumidores reclaman y están dispuestos a asimilar con alegría.

Durante la presentación en la costa, Autoblog tuvo la posibilidad de dialogar con un ingeniero francés que participó del desarrollo de la C3 Aircross en Brasil. Analizando el producto final -y disfrutando en la playa de Mar de las Pampas de las primeras rabas que aseguraba haber comido en su vida-, reflexionó: “Las características de este vehículo, como la rueda colgando del portón trasero, los estribos e inclinómetros son impensables para el mercado europeo. Sin embargo, fueron detalles que nos obligaron a incluir todos los estudios de mercado que realizamos para el desarrollo de este modelo. Realmente en Citroën aprendimos mucho sobre el gusto del público del Mercosur diseñando este producto”.

Eso dice mucho sobre nuestro mercado, sobre las demandas particulares del público y sobre el esfuerzo que realizan las marcas para cumplir hasta con los caprichos más insólitos que demandan los usuarios. La C3 Aircross es una perfecta síntesis de todo ello.

Según el nivel de equipamiento, la C3 Aircross puede venir con inclinómetros/brújula o navegador satelital.

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FICHA TÉCNICA

Modelo: C3 Aircross 1.6 16v

Precio: entre 80.280 y 100.300 pesos.

Garantía: un año, con posibilidad de extender hasta tres años.

Comercializa: Citroën Argentina http://www.citroen.com.ar/

Motor: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros, cuatro válvulas por cilindro, inyección electrónica multipunto.

Cilindrada: 1.587 cc

Potencia: 110 cv a 5.500 rpm

Transmisión: delantera, caja manual de cinco velocidades.

Capacidad de combustible: 55 litros

Consumo extraurbano: 6,1 l/100km

Consumo urbano: 11,5 l/100km

Altura total con barras de techo: 1.753 mm

Ancho: 1.730 mm

Largo: 4.280 mm

Distancia entre ejes: 2.540 mm

Baúl: 403 litros

Neumáticos: de uso mixto, 205/60R16

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EQUIPAMIENTO MÁS IMPORTANTE

C3 AIRCROSS 1.6 16v (80.280 pesos)

Levantavidrios delanteros eléctricos

Retrovisores elétricos

Cierre centralizado con mando a distancia

Barra de techo longitudinal

Radio CD + MP3 + T.Aux

Aire acondicionado

Asientos1/3, 2/3

LLantas de 16’

Guantera iluminada

C3 AIRCROSS SX 1.6 16v (85.280 pesos)

Airbags frontales

Llanta de aleación Buggy

Brújula

Inclinómetro (horizontal e vertical)

Levantavidrios eléctricos traseros

Faros de antinieblas

Volante en cuero

Alarma

C3 AIRCROSS Exclusive 1.6 16v (94.780 pesos)

Climatizador automático digital

Tapizado de cuero

Radio USB / Bluetooth

ABS

Limitador y regulador de velocidad

Retrovisor y manijas cromados

Ayuda al estacionamiento trasero

PACK TECHNO (5.500 pesos, sólo para versión Exclusive)

Airbags laterales

Sensor crepuscular

Sensor de lluvia

Pantalla 7’

Navegación Integrada

Seguros de autos

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