La Cumbre del Mercosur realizada la semana pasada en Mendoza estableció el ingreso de Venezuela al bloque común a partir de agosto. Se trata de una oportunidad para las terminales automotrices radicadas en la Argentina, que podrían tener acceso más libre para exportar vehículos a ese país.
Sin embargo, ¿esto también abre la puerta a los modelos venezolanos? El ingreso de Venezuela al Mercosur no estará acompañado de una liberación automática de barreras aduaneras. Cada sector del comercio entre Argentina y Venezuela deberá ser reglamentado.
Pero no es mala idea ir conociendo a las estrellas de la industria automotriz del país caribeño: Venirauto, Maz-Ven y VeneMinsk.
Venirauto es la más famosa de todas para el público argentino. En 2008, trascendió un plan de esta empresa –de capitales venezolanos e iraníes- de establecer una planta de producción en Ensenada, provincia de Buenos Aires (ver nota).
Bajo licencia de las automotrices iraníes Saipa e Iran-Khodro (IKCO), en Venezuela se ensamblan los Venirauto Turpial (gemelo del Saipa 141), que es una continuación del Kia Pride fabricado desde 1986 hasta el 2000. También se arma el Centauro (IKCO Samand), basado en la plataforma del Peugeot 405.
El costo de estos modelos en Venezuela es el equivalente a 31 mil y 45 mil pesos argentinos, respectivamente.
Con respecto a Maz-Ven, resulta ser un proyecto mixto entre el estado venezolano y la fábrica bielorrusa de camiones Maz, de origen estatal. En el país caribeño ya se ensamblan los modelos Maz 534003 (10 Tn.) y Maz 631208 (20 Tn.). Más adelante seguirán con los modelos Maz 544008 4×2, Maz 643008 6×4 y Maz 650108 6×4.
También se ensamblan los tractores agrícolas Belarus, encarados por la firma VeneMinsk Tractores, en colaboración también con el estado Bielorruso.
* Colaboró: SoloMonovolumen
El Venirauto Turpial deriva del Kia Pride de los años ’80.
El Venirauto Centauro utiliza la plataforma del Peugeot 405.







