Crítica: Volkswagen Amarok (preserie)

Lucas Litvay, de la revista brasileña AutoEsporte, fue uno de los pocos periodistas que tuvo la oportunidad de probar una unidad de preserie de la nueva Volkswagen Amarok, la pick-up que se presentará de manera oficial en Buenos Aires el próximo 21 de diciembre y que saldrá a la venta en el 2010.

El texto completo, a continuación.



Por Lucas Litvay
Enviado especial a Córdoba

Frente a mí hay un declive seguido de un pequeño riacho de aguas calmas y una trepada con curva a la derecha. A mi lado, un ingeniero alemán de Volkswagen intentando explicar –en un inglés cargado de “r”– cómo funciona el sistema HDC (Hill Descent Control), que permite enfrentar pendientes sin necesidad de pisar el freno, ya que la electrónica se encarga de controlar el vehículo.

Estoy al volante de la Amarok, la primera pick-up mediana desarrollada por Volkswagen. Y el escenario es la provincia de Córdoba, en Argentina, país que tendrá la exclusividad de producción del modelo.

Por año, serán fabricadas 100 mil unidades de la pick-up. Aquí vale una explicación: AutoEsporte manejó una versión de preserie de la Amarok, aún cubierta con un camuflaje que intentaba imitar a una pick-up de Mitsubishi.

Mientras el ingeniero hablaba de las marvillas del sistema, mi preocupación era la trepada de ahí enfrente. Atravesé el riacho sin problemas, puse la tercera marcha (la caja reductora, que se acciona desde un botón en el tablero, está accionada) y la Amarok ruge.

En la subida, la pick-up raspa con una piedra. Los ángulos de ataque y de salida no son los mejores: 29,8º (ligeramente menor que en la Hilux) y 24,5º (la Toyota tiene 26º). Supero la rampa, acompañado de una gran polvareda.

Afuera, la tierra seca y los árboles con escasas hojas contrastan con el escenario interno. Me explico mejor: afuera de la ventanilla mis ojos ven un paisaje árido, rudo, mientras que por dentro de la Amarok nada me recuerda a algo rudimentario.

Las fotos de la cabina ya son conocidas. El volante es el mismo que se encuentra en buena parte de la línea de Volkswagen (si alguien quiere botones multifunción para el equipo de audio y la computadora de abordo, deberá pagar aparte). La computadora de la Amarok es muy completa. Además de las funciones tradicionales, indica al conductor la marcha ideal para ser usada en cada régimen de rotación del motor. El objetivo es bajar el consumo de combustible.

En la versión tope de línea, Highline, la Amarok, trae tapizados en cuero de textura muy suave, sistema de audio con MP3 y entrada para USB, y aire acondicionado digital. El refinamiento en la calidad y en los encajes de los materiales me confunde: al final, ¿estoy en una pick-up o en un sedán de lujo?

Ya que la intención de los alemanes era realmente esa, la de confundir, entonces no deberían haber olvidado equipar a la Amarok con luz de cortesía en los parasoles y con encendido automático de las luces.

Más allá de esos descuidos, la cabina de la pick-up sorprende con todos los comandos en la posición correcta. Las butacas son largas y anchas. El terreno puede jugar con tu columna, pero el cuerpo no se balancea. Detrás, la Amarok lleva ejes de torsión. El tren delantero deriva de la Touareg. La SUV también prestó su sistema de tracción permanente.

Riachos, pendientes y polvo quedan atrás. Entramos en una ruta bien pavimentada. Bienvenidos al hábitat natural de la Amarok. OK, la pick-up tiene valentía para rodar fuera de las rutas, pero convengamos que sus futuros propietarios la usarán para manejar en ciudad –calma, no soy yo quién lo dice, sino la propia VW-. Y en su hábitat natural la Amarok muestra su costado más agradable, o nervioso, dependiendo de la interpretación del lector.

Aquí van algunos números para comprender de lo que estoy hablando: motor 2.0 TDi derivado del 2.0 diesel del Golf alemán, con dos turbocompresores. Uno es para bajos regímenes y el otro para medios y altos. La potencia máxima es de 163 caballos a partir de 1.500 rpm. A 2.000 rpm, el motor alcanza el máximo torque, de 400 Nm.

¿Quieren más? La transmisión ML450, desarrollada por la filial brasileña de la alemana ZF, tiene seis velocidades, siendo que la última sirve para bajar el régimen del motor y, por tabla, reducir el consumo de combustible. A 120 km/h el motor trabaja a 3.200 rpm. En Volkswagen dicen que hace 12 kilómetros por litro.

Volvamos al cambio, que merece más comentarios. Nada de palancas trémulas y con recorridos largos, tan comunes en las pick-ups diesel. La caja de la Amarok se asemeja a la de un auto de paseo. Los engranes son precisos.

Con una caja posterior de 2,52 metros cuadrados de superficie, la Amarok consigue llevar 1.150 kilos de carga. Una versión con cabina simple y motores aptos para funcionar con alcohol estarán disponibles a fines del 2010.

Más adelante habrá una versión con caja automática y cambio secuencial. Ahora, si ustedes esperan ver una versión SUV de la Amarok, una fuente ligada a la casa matriz alemana de VW tiene una mala noticia para dar: se construyó un prototipo del modelo, pero fue descartado luego del inicio del desarrollo. ¿El motivo? “No superó las pruebas de emisiones contaminantes para los patrones europeos”.

Aún con el fino (y excéntrico) camuflaje, fue posible advertir que los proyectistas se obsesionaron con el diseño de la pick-up. Según Wolfgang Schreiber, director de ingeniería de Volkswagen Vehículos Comerciales – división responsable por el desdarrollo de la Amarok – el diseño fue realizado por completo en Alemania.

“Sin embargo, escuchamos mucho a nuestros colegas de otros países donde la Amarok será vendida. De Brasil, por ejemplo, llegó la sugerencia de ofrecer el paragolpe trasero cromado”. De Brasil también provienen muchas de las piezas de la pick-up, además de la caja de cambios: los tapizados, las partes de metal de la cabina y los vidrios.

En Volkswagen no ocultan que la Amarok apunta a la Toyota Hilux: “Durante el desarrollo de la Amarok desmantelamos diez Hilux”, dijo Schreiber. Según él, el mayor desafío fue hacer una pick-up robusta. “Si se trata de fabricar un nuevo Golf, nosotros tenemos el know-how. Ahora, hacer una pick-up media fue algo inédito para nosotros”.

Para esta tarea, Volkswagen construyó una pista de pruebas off-road en Estados Unidos.

-¿Usaron las Chevrolet S10 y Ford Ranger durante el desarrollo?
-No, esos modelos están abajo en calidad de lo que pretendíamos para la Amarok. La Hilux fue la inspiración, aunque en términos de calidad de terminación la Nissan Frontier fue el ejemplo a ser seguido.

Por último, preguntamos cuál será el precio de la pick-up. Nos dijeron que el valor todavía no fue fijado. El modelo llegará a las concesionarias recién en marzo. Pero aquí está la respuesta del personal de Volkswagen: “Consulten la tabla de precios de la Hilux”.

* Copyright de AutoEsporte. Derechos de reproducción y traducción de Argentina Auto Blog.

Posts relacionados:
Más fotos y datos de la Amarok
Diferencias entre la Amarok argentina y la de exportación
Klima: “La Amarok es fuerte, robusta y sexy”

Los comentarios off-topic, con malas palabras o links a webs externas serán eliminados. La reincidencia podrá ser causa de la anulación de la cuenta del usuario. Consultas: info@autoblog.com.ar