Cien Autos Cool: #42 Mazda MX-5 Miata

La marca japonesa sólo tuvo que poner en práctica una antigua y sencilla fórmula para dar vida al roadster más vendido de la historia.

Un “roadster” es un deportivo ligero, biplaza y compacto que fue diseñado desde el inicio para ser descapotable, en lugar de ser el derivado de una coupé. Esa fue la sencilla fórmula que aplicó Mazda en 1990 para crear el MX-5 (también conocido como Miata). Y ni siquiera se arrogó la originalidad del concepto.

Desde el comienzo los japoneses admitieron su homenaje al Lotus Elan y al MGB Roadster. Lo que nadie esperaba era que el Miata terminara en el Libro Guinness por ser el “roadster más vendido del mundo”, con más de 800 mil unidades producidas hasta la fecha y con cuerda para rato (ya va por su tercera generación y habrá más).

El secreto de su éxito fue un diseño simpático, el atractivo lúdico de la tracción trasera y un precio accesible, que en algunos mercados –en Estados Unidos se vendía a partir de los 13 mil dólares- lo convirtieron en una tentación irresistible.

La idea original de producir el Miata surgió del periodista norteamericano Bob Hall, de la revista “Motor Trend”. En 1976, durante una reunión con Kenichi Yamamoto, quien más tarde fuera presidente de Mazda Motors, Hall le comentó: “Hace tiempo que fantaseo con un deportivo simple con incomodidades clásicas: insectos en la boca, pelo al viento, el típico espíritu de los deportivos británicos que ya no existen. Alguien debería volver a fabricar un roadster accesible”.

En 1981, Yamamoto le dio luz verde al proyecto y Hall dejó las redacciones para convertirse en integrante del equipo de desarrollo del MX-5 Miata en Japón.

Los comentarios off-topic, con malas palabras o links a webs externas serán eliminados. La reincidencia podrá ser causa de la anulación de la cuenta del usuario. Consultas: info@autoblog.com.ar