Crítica: Citroën DS3 1.6 Sport Chic

Por dos motivos bien diferentes, el nuevo Citroën DS3 será uno de los lanzamientos más importantes de la Argentina en el 2011. Por un lado, marca el renacimiento en nuestro país del inolvidable nombre DS (apócope de “diosa”, en francés), con el cual Citroën se propuso competir de lleno en el segmento de los vehículos premium.

Por otro lado, se trata de un nuevo contendiente en la cada vez más interesante batalla de los hot-hatchs importados: autos chicos de tres puertas, muy bien equipados y con motores picantes. Es un segmento donde el Mini reinó con comodidad en la Argentina durante casi una década.

Sin embargo, en los últimos meses la competencia se multiplicó con la llegada de los Audi A1, Alfa Romeo Mito y Peugeot 207 GTi, entre otros.

El nuevo Citroën DS3 se sumará a la batalla a fines de marzo, cuando se inicie su venta formal en la Argentina. Días atrás, la marca realizó un evento de presentación en Pinamar, donde se reveló el precio estimativo (alrededor de 35 mil dólares) y Autoblog pudo manejar una unidad.

Por fuera

Además de la potencia, las dimensiones contenidas y el posicionamiento exclusivo, hubo otro rasgo que distinguió a estos hot-hatchs durante la última década: el “estilo retro”. El precursor fue el Volkswagen New Beetle, le siguió el Mini y después el Cinquecento. Durante más de diez años, los diseñadores se divirtieron recreando los modelos más legendarios de sus marcas y hay que admitir que, comercialmente, no les fue nada mal.

Pero en Citroën aseguran que el estilo-retro-ya-fue y parte de la estrategia de comunicación del DS3 a partir de abril se basará en el slogan “anti-retro”. Si bien el nombre DS remite a uno de los modelos más emblemáticos de la historia de Citroën, el nuevo modelo tiene nada en común con él.

De frente, el DS3 se destaca por la gran toma de aire inferior y los faros halógenos aplastados sobre el capot. También por las franjas laterales con luces de leds. Estas luces se encienden de manera automática al prender el motor y se apagan al encender los faros (Citroën explica que, de noche, esos leds pueden encandilar a otros conductores).

Cabe aclarar que estas luces diurnas no reemplazan a las luces bajas, que es obligatorio llevar encendidas durante todo el día en las rutas de todo el país y también en las calles de algunas provincias.

De perfil sobresalen las llantas de 16 pulgadas de espectacular diseño y la llamada “aleta de tiburón”. Ese es el nombre que recibió la ornamentación del parante central, que recuerda a la dorsal de un escualo, nadando en dirección contraria al auto.

El parante trasero esfumado entre los vidrios hace que se destaque aún más el diseño del techo, tipo pagoda. Pero lo más curioso de la vista trasera es la ausencia total de emblemas con los doble chevrones de Citroën. Aunque el nombre de la marca está bien claro, el aún poco conocido logo de la familia DS genera cierta confusión en los desprevenidos. Lo sé porque durante la prueba, más de una vez (cuatro, en total) me frenaron para preguntarme qué marca de auto era.

Una de las características diferenciales de la familia DS es su amplia posibilidad de personalización. Como ocurre con el Mini, se pueden elegir diferentes colores de techo, haciendo juego con la carcasa de los espejos retrovisores. Las llantas pueden ser blancas o negras. Citroën Argentina limitará en una primera etapa la cantidad de combinaciones disponibles para nuestro mercado, pero ya de entrada habrá casi 30 variantes. Más adelante se podrán encargar (con lógica demora en la entrega) combinaciones más individuales y caprichosas.

A quienes no les guste la combinación de colores, por el momento podrán elegir una sola opción monotono en nuestro país: negro con negro. A gusto de Autoblog, la más recomendable.

Por dentro

El DS3 comparte la plataforma con la nueva generación del C3, que se comercializa en Europa desde hace más de un año. Se trata de una estructura mucho más amplia y moderna que la de nuestro viejo C3 brasileño. Y eso se aprecia en el interior.

El habitáculo es compacto, pero sorprende en especial por su ancho, lo cual brinda una sensación de mayor comodidad con respecto, por ejemplo, al Mini o el Cinquecento. Aunque el DS3 no es un auto familiar, la marca hace especial hincapié en que cuenta con plazas traseras realmente utilizables. Los tres cinturones de seguridad y tres apoyacabezas en el asiento posterior son una mera declaración de optimismo, pero sí caben dos adultos con espacio cómodo para piernas y hombros. Eso es algo de lo que no se pueden jactar sus competidores. Los más altos, sin embargo, tocarán el techo con la cabeza.

Adelante, el DS3 se destaca por unas espectaculares butacas tipo pétalo (¡qué término tan antiguo!), tapizadas en cuero, que abrazan el cuerpo con ganas. El volante también es una pequeña joya del diseño: asimétrico, aplastado en su parte inferior, tapizado en un cuero de buen grip y con inserciones en aluminio que agregan un tacto suave y fresco. Es decir: tiene una posición de manejo que invita a conducir sin parar. Los más altos, sin embargo, extrañamos un poco más de espacio para las piernas.

Un detalle interesante es la guantera del acompañante, que está desplazada un poco más hacia delante que el resto de la consola. Esto permite a un pasajero de baja estatura adelantar aún más su butaca para liberar más espacio a los ocupantes de atrás.

La plancha intermedia del panel de instrumentos está fabricada con un plástico rígido y brillante, que también puede venir pintada del mismo color del techo. El tablero tiene tres esferas con tres relojes analógicos (tacómetro, velocímetro y temperatura de agua) y una pantalla digital que agrega el resto de la información.

La consola central es un rejunte de componentes ya vistos en otros Citroën. Tiene la pantalla digital y el equipo de audio del C4, mientras que el climatizador es el mismo que lleva el nuevo C3 Aircross en sus versiones más equipadas.

La calidad de terminación es correcta, casi al mismo nivel del Mini y el Mito. No alcanza, sin embargo, a la refinada excelencia del A1.

Como ocurre con todos los autos de este segmento, el baúl es chico: tiene apenas 285 litros. Pero ese exiguo volumen es suficiente para considerarlo el mejor de la categoría. Esa generosidad para el espacio de carga se paga con una contra: la rueda de auxilio es de emergencia, no tiene el mismo tamaño de los otros cuatro neumáticos.

El equipamiento de seguridad pasiva incluye seis airbags. Hay competidores, como el Cinquecento, que vienen de serie con siete bolsas de aire.

Motor y transmisión

Bajo el capot nos encontramos con un viejo –y querido- conocido. El motor 1.6 turbo con inyección directa y 16 válvulas, desarrollado en conjunto por Peugeot, Citroën, BMW y Mini. Con diferentes niveles de potencia (lo único que varía es la presión de soplado del turbo) tan sólo en nuestro país lo equipan los Mini Cooper S, Mini Countryman, Mini Clubman, Peugeot 207 GTi, Peugeot 308 CC, Peugeot 3008 y Peugeot RCZ.

En el caso del DS3, desarrolla 156 caballos de potencia a 6.000 rpm. El buen torque de 240 Nm comienza a ser entregado ya a partir de las 1.400 rpm.

Es un motor muy elástico y tan eficiente para el manejo en ciudad como en ruta. Llama la atención el trabajo especial de insonorización que hizo Citroën, al punto tal que la música del motor casi no se escucha en el habitáculo.

La caja es manual, de seis velocidades, y transmite la potencia a las ruedas delanteras.

Comportamiento

La prueba de manejo incluyó tramos de ciudad, rutas y los típicos caminos barriales de tierra/arena de Pinamar y Mar de las Pampas. El DS3 se mostró como un auto muy divertido de manejar, muy ágil en el tránsito cerrado y explosivo en la ruta. En los dos primeros cambios el empuje del motor es sorprendente y permite alcanzar los 100 km/h en apenas 7,3 segundos. La velocidad máxima es de 214 km/h.

Viene de serie con control de tracción y estabilidad, que se pueden desconectar de manera manual, pero que se reconectan en forma automática cuando se superan los 40 km/h. Es decir, con el DS3 se pueden dejar buenas marcas de neumáticos sobre el asfalto, pero no invita a jugar con un manejo al límite en un circuito.

Este detalle y otros –como la cuidada insonorización- son pistas que permiten descifrar el tipo de público al que Citroën está apuntando con el DS3: gente que busca un vehículo con prestaciones de primer nivel, pero sin resignar el confort ni las maneras más civilizadas.

La dirección asistida brinda más pistas en el mismo sentido. Es muy precisa y directa en ruta, pero liviana y muy fácil de operar a baja velocidad.

Los frenos son correctos y muy enérgicos. Lleva un tiempo acostumbrarse a dosificar la fuerza que se ejerce sobre el pedal, porque la potencia de frenado es mucha y repentina. Por supuesto, tiene ABS de serie.

La puesta a punto de la suspensión es otro de esos indicios. Tiene un grado 8 dentro de la escala Mini Cooper (que llega hasta 10). Se apoya bien en las curvas a buena velocidad y transmite confianza al conductor, pero sin sacrificar la integridad de sus riñones en el manejo cotidiano.

No tiene el comportamiento de karting que hace tan atractivo al Mini –pero también, a la larga, cansador- pero el chasis del DS3 demuestra en todo momento que está pensado para ser exigido y para soportar potencias superiores. De hecho, en Europa, ya se comenzó a ofrecer el DS3R con el mismo motor 1.6 turbo, pero llevado hasta 203 cv.

Citroën Argentina aún no definió si traerá más versiones del DS3 con motores más o menos potentes que este de 156 cv. Sin dudas, tendrá que considerarlo con seriedad si quiere competir en serio en este segmento.

Conclusión

Un día Citroën se propuso dejar de ser sólo una marca generalista y creó su propia línea de vehículos con pretensiones premium. El primero de esa familia, el DS3, ofrece prestaciones, calidad y diseño exclusivo para dar por cumplida esa meta.

El precio, como era de temerse, también marcha acorde con ese posicionamiento. La gran novedad del lanzamiento en Pinamar fue la confirmación de su valor de comercialización a partir de fines de marzo: alrededor de 35 mil dólares. No es una cifra casual, se ubica justo a mitad de camino entre el Mini Cooper Salt (120 cv, 28.900 dólares) y el Mini Cooper S (175 cv, 37.900 dólares).

El DS3 es un cóctel interesante que combina algunos de los mejores ingredientes de sus rivales. Le dio la espalda al estilo retro y abrazó una estética más moderna y vanguardista, camino iniciado por el Alfa Mito.

Tiene potencia y prestaciones casi al mismo nivel del Mini, pero una puesta a punto más civilizada para seducir a un público más amplio, camino en el que innovó el Audi A1.

Sin embargo, después de manejarlo por varios kilómetros, la gran incógnita que deja latente el DS3 obliga a volver al comienzo de esta nota: ¿está el público dispuesto a aceptar a Citroën como una marca premium?

Los ingenieros franceses demostraron ser capaces de crear un producto a la altura de las expectativas. El desafío final –cuyo resultado sólo podremos evaluar dentro de unos cuántos meses- ahora queda en manos de los vendedores.

El DS3 tiene un diseño que no pasará desapercibido cuando salga a la venta a fines de marzo.

Volante de gran diseño, tablero atractivo y consola central con elementos conocidos de otros Citroën.

Excelentes butacas deportivas adelante. Las plazas traseras tienen tres apoyacabezas y tres cinturones, pero sólo caben dos adultos.

El baúl es chico, pero es el más generoso de su segmento.

¿Nos conocemos de algún lado? El excelente 1.6 turbo ya equipa a más de media docena de modelos a la venta en la Argentina.

¿Divertido de manejar? Que nadie lo dude.

Anti-retro. Citroën Argentina tiene todo listo como para empezar a mofarse de los diseñadores que sólo viven del pasado.

La combinación de colores es muy amplia, pero estará limitada en una primera etapa.

Las barras de leds se encienden solas al prender el motor. Y se apagan al encender los faros halógenos (para no encandilar de noche).

La única combinación monocromática disponible por el momento es negro sobre negro. Es la favorita de Autoblog. Y, al parecer, también de un negrazononón colega cordobés.

***

FICHA TÉCNICA

Modelo: Citroen DS3 1.6 THP Sport Chic

Precio: 35.000 dólares, aproximadamente (fecha de comercialización, fines de marzo 2011).

Motor: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros, 16 válvulas, inyección directa, turbo con intercooler.

Cilindrada: 1.598 cc

Potencia: 156 cv a 6.000 rpm

Torque: 240 Nm entre 1.400 y 4.000 rpm

Transmisión: caja manual de seis velocidades, tracción delantera.

Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resorte helicoidal y barra estabilizadora.

Suspensión trasera: semi-independiente, con barra transversal de torsión y resorte helicoidal.

Frenos: discos ventilados adelante (283 mm) y discos macizos detrás (249 mm).

Dirección: de cremallera, asistida.

Largo / ancho / alto: 3.948 mm / 1.715 mm / 1.458 mm

Distancia entre ejes: 2.452 mm

Peso: 1.240 kg

Tanque de combustible: 50 litros.

Capacidad de baúl: 285 litros (980 litros con respaldos rebatidos)

Velocidad máxima: 214 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,3 segundos

Aceleración de 0 a 1000 metros: 28,2 segundos

Consumo urbano /extraurbano / medio: 9,4 / 5,1 / 6,7 litros cada 100 km

***

EQUIPAMIENTO

Doble airbag frontal delantero

Doble airbag lateral

Doble airbag de cortina

Tres apoyacabezas traseros

Frenos ABS

Alarma de olvido de cinturón de seguridad

Control de estabilidad

Control de tracción

Dirección asistida

Faros antiniebla

Luces diurnas de leds

Indicador de cambio de marcha

Indicador de temperatura exterior

Computadora de abordo

Regulador y limitador voluntario de velocidad

Volante regulable en altura y profundidad

Sensor de estacionamiento trasero

Climatizador automático

Asiento del conductor con ajuste de altura

Butacas deportivas tapizadas en cuero

Cierre centralizado

Levantavidrios eléctricos

Encendido automático de luces

Comando de apertura a distancia

Espejos retrovisores eléctricos

Radio CD/MP3/USB/Bluetooth

Rueda de auxilio de emergencia

80 Comentarios

  1. osvacome dice:

    Soy usuario de Citroen. Tengo una VTS negra. y la verdad estaba esperando cambiarla por algo similar ya que esta máquina me enamoró a primera vista. PERO EL DS3 NO ME GUSTA!!!!< Subí a uno y el interior es muy chico. Vas pegado al acompañante. Es un autito!!! Que macana, me quedo mil veces con la C4 VTS y sus 180 cv. y eso que es 2007, pero es mas linda, comoda y poderosa. Respeto todos lo comentarios, esto solo es una mirada personal. NO ME GUSTA EL DS3 de rally y eso que soy fana de Loeb pero NO. Me iré al vento nuevo…

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