Rebelde con causa: a 30 años del cartel “Jones-Reut”

Texto de Darío Coronel
Publicado originalmente en CorsaOnline

“La única debilidad de Carlos era su propia mente”, aseguró Sir Frank Williams en una entrevista exclusiva a Corsa en su edición 2000. Lejos de esa apreciación, hace 30 años Carlos Alberto Reutemann fue elocuente en su convicción por pelear el título de Fórmula 1. Hoy se cumplen tres décadas de aquella victoria notable en el GP de Brasil corrido en el autódromo de Jacarepaguá, en Río de Janeiro.

Hace un tiempo recordábamos su éxito sin puntos en el GP de Sudáfrica de 1981. Luego de esa carrera, el Mundial se abrió de forma oficial el 15 de marzo en las calles de Long Beach, en Estados Unidos. El santafesino venía ganando con su Williams-Cosworth, pero se pasó en una chicana. Ese error le dejó el triunfo en bandeja a su compañero australiano Alan Jones, quien venía de ser campeón en 1980. Lole se tuvo que conformar con el segundo lugar.

Dos semanas más tarde la Máxima llegó a Brasil, tierra donde el actual senador nacional por Santa Fe se sentía muy a gusto. Ya tenía tres festejos en el país vecino: 1972 (Interlagos, sin puntos), 1977 (Interlagos) y 1978 (Jacarapaguá).

El FW07 C de Lole estaba en un nivel óptimo, como sus gomas Michelin. Reutemann sabía que no podía dejar pasar esa chance. Conocía el trazado carioca como la palma de su mano. Pero no sólo Jones estaba en frente: el local Nelson Piquet, a bordo de su Brabham-Cosworth, buscaba revancha tras perder el título de la temporada pasada.

En clasificación fue segundo y para la carrera tuvo una viaja aliada: la lluvia. Lole aprovechó la mala largada del poleman Piquet, quien le erró con la elección de gomas al poner slick, y desde el inicio dominó con autoridad sobre una superficie complicada.

Sin embargo, el argentino sabía que el principal escollo estaba en casa. Pero no era Jones en particular, sino los popes de su escudería. “Reutemann sabía que tenía que ayudar a Jones a ganar el título nuevamente”, aclaró Williams aquella entrevista. No obstante Carlos, cerca de cumplir 39 años, era consciente de que ésa, debía ser su temporada.

El Lole le ganó a Jones en Jacarepaguá. Tras esa carrera los dos quedaron al frente del torneo empatados en puntos.

Mientras Jones intentaba acercarse apareció uno de los carteles más famosos en la historia de la F.1. “Jones-Reut” decía la inscripción que le mostraron al santafesino desde su box. Lole desobedeció las órdenes de su team.

Ese 29 de marzo de 1981, Reutemann fue más allá de algún acuerdo estipulado y se dejó llevar por el fuego sagrado. Esa llama que aún se mantenía encendida y que le transmitía la confianza para pelear por el título contra todo y contra todos. “No vi ningún cartel”, diría una vez finalizada la carrera.

Tras 62 vueltas Reutemann vio primero la bandera de cuadros. Fue escoltado por el propio Jones, quien enojado por la actitud de su coequiper no subió al podio. Tercero culminó el italiano Riccardo Patresse, que conducía un sorprendente y competitivo Arrows-Cosworth (el cual ya había dado lucha en la primera fecha).

Con estos resultados los pilotos de Williams empataban en la punta del Mundial con 15 unidades. Claro que en la fecha siguiente Lole querría inclinar la balanza a su favor y saldar una vieja deuda: ganar el GP de la República Argentina. Sería el 12 de abril, el día de su cumpleaños, cuando Carlos Alberto Reutemann buscaría el triunfo épico ante su gente, que colmó el Autódromo durante todo el fin de semana.

En los días previos, los hinchas argentinos mostraron su versión del famoso cartel: “Reut-Jones”.


Tras el triunfo en Brasil, los hinchas argentinos le obsequiaron a Reutemann el cartel “Reut-Jones”.

***


VIDEO: Grand Prix de Brasil 1981

Los comentarios off-topic, con malas palabras o links a webs externas serán eliminados. La reincidencia podrá ser causa de la anulación de la cuenta del usuario. Consultas: info@autoblog.com.ar