En el garage de Autoblog: Mercedes-AMG C 63 S

Muchas veces me preguntan cómo es que las automotrices arman sus flotas de vehículos para las pruebas de la prensa. Creo que esta es una buena oportunidad para explicarlo, justamente, porque es la excepción a la regla.

Lo más usual es que, las primeras unidades de serie que se patentan de un nuevo modelo, se destinen para que las prueben los periodistas. No hay que confundirse con las unidades de preserie: esas son las que se usaron para los ensayos internos de la compañía, aunque algunas veces también las prueba la prensa, a modo de avant-premiere.

Los autos de prensa suelen recibir un maltrato por encima de lo habitual. Sucede que, para poder conocer un auto en profundidad, tenemos que explorar sus límites. Y, muchas veces, también superarlos. La gracia consiste en exigirlo a fondo, pero no vale romperlo: el costo de cualquier daño por negligencia en el manejo correrá por cuenta del tester.

Los autos de prensa duran poco tiempo en las flotas de las compañías. Se cambian a los tres o cuatro meses, con menos de 30 mil kilómetros. ¿Y qué se hace con ellos? Se venden, como cualquier auto usado. Algunos son comprados por empleados de la compañía, con importantes descuentos. Otros se entregan a las redes de concesionarios, para ser utilizados como demos para pruebas de clientes.

Consejo: nunca compres un auto usado que haya pasado por la llamada Flota de Prensa. Por más que el precio resulte tentador, no caigas en la trampa: conozco muy bien a las personas que los manejaron. Quiero decir, me conozco muy bien.

Este procedimiento que describí más arriba no se aplica para los autos más exclusivos. De hecho, suele ocurrir que el proceso se invierte por completo.

Cuando un auto muy caro o exótico se lanza a la venta en el país, las primeras unidades muchas veces ni siquiera se muestran a la prensa. Tampoco pasan por los showrooms de los concesionarios. Van directo a la casa del cliente.

En la Argentina, como ocurre en todo el mundo, el comprador de un auto exótico se está dando un gusto. Un capricho. Y, como tal, quiere ser el primero en tenerlo dentro de su círculo social.

Un caso extremo: el constructor argentino Horacio Pagani me contó una vez que la parte de su trabajo que menos le agrada es cuando tiene que lidiar con los clientes que quieren ser los primeros en recibir un nuevo modelo (o serie especial) de Pagani Automobili.

No son clientes comunes: son jeques, magnates asiáticos y millonarios excéntricos. Verdaderos expertos en manipulación, a la hora de hacerte sentir el peso de sus billetes, de su poder de influencia y, sobre todo, de su ego.

¿Y a qué viene todo esto? A que el auto que se encuentra en este momento en el garage de Autoblog es viejo.

Tan viejo, que ya se dejó de fabricar. El Mercedes-AMG C 63 S (W205) de estas fotos se presentó en Europa en 2015 y se lanzó a la venta en la Argentina en noviembre de 2016.

Dos años después, Mercedes-Benz Argentina decidió patentar una unidad para pruebas de prensa. ¿Por qué? Porque los primeros embarques que llegaron al país ya estaban todos vendidos, antes de pisar el suelo argentino: todos los clientes querían estar entre los primeros en recibir su AMG.

Este AMG es tan viejo que, hace dos semanas, se presentó un restyling en Europa. Recibió cambios en el exterior, en el interior y una nueva caja automática de nueve marchas. El motor, sin embargo, sigue siendo el mismo: este S tiene un V8 4.0 biturbo, con 510 caballos de potencia y 700 Nm de torque (caja de séptima, en esta versión “vieja”).

Sin embargo, sabrán entender, el hecho de que ya no sea una novedad no me impidió aceptarlo cuando me ofrecieron probarlo durante una semana. Tuve la suerte de manejar muchos AMG, pero la mayoría de las veces fue durante un par de horitas y un circuito, controlado por gente de la marca.

Recuerdo una sola otra vez que me prestaron un AMG durante una semana. Fue en Alemania, en septiembre de 2015. Y no pude haber tenido mejor idea que llevarlo al circuito de Nürburgring (leer crítica).

Esta es la primera vez que me prestan un AMG por una semana en suelo argentino. Confieso que no es fácil andar por Buenos Aires, con un auto de 180 mil dólares.

Por eso, me voy a alejar de la gran ciudad, con el objetivo de rendirle homenaje a toda una leyenda de las carreras locales: el Nürburgring argentino. Allá nos vemos.

La crítica completa se publicará la semana que viene.

C.C.

***

El Mercedes-AMG C 63 S Sedán cuesta 180 mil dólares.

La crítica completa se publicará la semana que viene.

129 Comentarios

  1. luk dice:

    Para mi el clase C más lido es el W202 hasta el año 2000, el clase C más feo para mi es el 2001 – 2008 , un coche que se devaluó drásticamente, incluso los veo abandonados en la calle, igual que los volvió V40, autos que pasaron desapercibidos en ese año, aún miro los mercedes C del 99 y me parecen muy elegantes ejecutivos se ven con clase y hasta diplomáticos, eran años gloriosos de mercedes , para mi mercedes comienza del clase C hacía arriba.

  2. antitod2 dice:

    Me encanta pero 180 mil verdes es muuuucha platita, yo con 300 cv ya estoy y a un precio usado mas razonable de alguna otra marca. Para q mas?

  3. controsterzo dice:

    Muy buena intro. Pero me permito discrepar en un punto:

    “La gracia consiste en exigirlo a fondo, pero no vale romperlo: el costo de cualquier daño por negligencia en el manejo correrá por cuenta del tester.”

    Eso no es así, las terminales casi nunca le han reclamado a periodistas u otros usuarios de sus autos de flota por las roturas o accidentes.

    Y esos accidentes o roturas suceden con una frecuencia mucho más habitual que la de cualquier otro usuario. Desde simples raspones, hasta destrucciones totales, pasando por neumáticos, embragues y frenos literalmente cocinados. Y la lista sigue…

    Y esto lo digo habiendo estado de los “2 lados del mostrador”.

    Los testers se cuidan igualmente de devolver las unidades en las mejores condiciones posibles, so pena de entrar en la “lista negra” de los “destructores”, y nunca más recibir un préstamo… tan simple como eso.

    Buen lunes a todos!

  4. GUILLE JAKIM dice:

    Tremendo !!!! Lo que no me gusta para nada es la Tablet flotante…

  5. stavanger dice:

    He comprado autos de flota (no eran de prensa) de distintas marcas que ofrecían a clientes especiales o recomendados y he tenido experiencias sumamente gratificantes. Los de prensa son otra cosa.
    Respecto de este AMG mecánicamente es un auto de primer nivel pero sigue sin gustarme la actual línea de MB, tanto el clase C como el clase E, sedán y coupé.
    Y respecto del Nurburgring argentino, a fines de los ochenta o principios de los noventa Carlos Figueras en Road Test probó el Fiat Duna SCX por un trayecto que incluía la ruta que une La Cumbre con La Cumbrecita y los Cocos, en Córdoba.
    Un hermoso camino de subidas y bajadas, curvas y contracurvas, rodeado de arboles y casas antiguas. En esa ocasión dijo que se lo llamaba de esa manera.
    Para mí es mucho más lindo que Balcarce, aunque no sea un circuito propiamente dicho.
    Saludos.

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