La Pampa: iba a construir una pileta y se encontró con un Ford Fairlane enterrado

Gabriela De Lillo quería una pileta en el fondo de su casa. Y los obreros, al comenzar la excavación, se encontraron con un auto enterrado: un Ford Fairlane de competición.

Esta historia es verídica y ocurrió ayer en Toay (La Pampa). El auto perteneció al piloto Feliciano Rau y el diario La Arena se encargó de reconstruir cómo llegó hasta ahí el auto.

Es un relato que combina historias de mecánicos, pilotos frustrados, fierros rebeldes, asados de amigos, un poco de alcohol y un par de palas a mano en medio de una discusión de sobremesa.

La nota completa del diario La Arena se reproduce a continuación.

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Nota del diario La Arena 
La historia del auto enterrado

Hasta ayer a la mañana, Feliciano Rau y Gabriela De Lillo no se conocían pese a que viven en la misma ciudad. Pero inesperadamente se vieron por primera vez: es que en la casa de la mujer un grupo de albañiles que trabajaba en un pozo para colocar una pileta se toparon con un hallazgo sorprendente e increíble: un auto de carreras enterrado. Era un Ford Fairlane, ese que Feliciano había piloteado más de dos décadas atrás por las pistas del Supercar pampeano.

“Nosotros compramos la pileta y hoy a las 8 (por ayer) vinieron los chicos a empezar el pozo. Tipo 9.30 o 10 me golpearon la puerta y me dijeron que habían encontrado un auto de competición enterrado, no lo podía creer hasta que lo vi”, contó a La Arena Gabriela De Lillo, propietaria de la vivienda.

El vehículo estaba enterrado en el patio de lo que fue un antiguo taller de mecánica, en la calle Moreno entre San Luis y Boulevard Brown de Toay. “Cuando ellos llegaron y clavaron las estacas me preguntaron si había un pozo o algo enterrado porque sintieron un hueco. Les dije que no, pero bueno… al final había un auto”, expresó De Lillo.

Intriga y arqueología

En la excavación trabajaron cuatro obreros con palas durante poco más de una hora en la que lograron definir el contorno del pozo y cavar en profundidad uno de los extremos. Sin embargo, al encontrar los restos del Ford Fairlane bajo tierra y con sus caños notablemente corroídos por el óxido, debieron frenar.

Desde ese momento, la curiosidad los atrapó y todos comenzaron a hacer un trabajo arqueológico para descubrir el vehículo. “No tiene el motor pero se le ve la pintura, las publicidades y el número 67, que mañana seguro sale en la quiniela”, bromeó De Lillo al tiempo que agregó: “Va a hacer siete años que empezamos a construir y nunca noté nada raro. Ahora va a venir una pala a ver si lo puede sacar. Todos están fascinados y yo tengo una amargura terrible”.

Es que al desorden propio de una obra de tal magnitud como la colocación de la pileta, a los dueños de la casa se les sumó el problema de conseguir quién retire la oxidada estructura del auto. A su vez, al pozo inicial deberán extenderlo algunos metros porque el vehículo está “estacionado” de manera perpendicular al nivel de la futura pileta.

Don Rau

Son las 16 del lunes y Feliciano Rau no suelta su celular. Desde atrás del mostrador de su despensa de la avenida 13 de Caballería no puede dejar de leer los comentarios de la publicación que más temprano escribió en Facebook el historiador Pedro Vigne contándole al pueblo la novedad del hallazgo.

Los comentarios no paran de llegar y la historia no tarda en viralizarse.

“Yo era el piloto de ese auto. Eramos cinco socios que lo compramos en el 95′ y lo pusimos en el Supercar Pampeano pero solo por participar, porque nunca ganamos nada”, le dijo Rau a La Arena horas después del hallazgo. “A mí me habían dicho que estaba enterrado pero nunca lo creí, eso que me decían ‘andá al terreno, clavá una estaca y vas a tocar el techo porque está ahí no más’”, añadió.

Rau tiene 61 años y dejó de correr en el 2000, un tiempo después que, por razones que obvió, se disolvió la sociedad que tenía junto a otros fierreros. “El auto corrió durante el ’96 en Río Colorado, en Arata y algún que otro circuito. No andaba tan bien porque era muy viejo, modelo 1969… 1970, sólo era para participar. Lo armamos con lo poco que teníamos, si ves la pintura era muy precaria pero igual anduvo. En las puertas tiene escrito mi nombre”, recordó.

¿Enterrado?

¿Pero cómo terminó un auto de competición enterrado en ese lugar? Para la tarde del lunes, Rau escuchó ese interrogante una decena de veces y con el pasar de las horas recordó aún más detalles de aquella “enterrada histórica”, como la califica.

“Como dije, nosotros teníamos una sociedad con la que armamos el auto y competimos durante ese año. Pero después el auto empezó a fallar cada vez más seguido hasta que se tomó la decisión de hacerle un motor nuevo”, recordó. “En ese momento yo tomé la decisión de desvincularme y el resto siguió y le cambió el motor”, agregó.

Con la nueva mecánica, el Fairlane volvió a los circuitos pero las cosas no iban bien. “Cuando se dieron cuenta que el nuevo motor no iba a funcionar decidieron que era momento de desarmarlo. Para eso se juntaron un día a comer un asado en ese lugar y cada uno empezó a decir que se quería quedar con alguna parte del auto como la caja, por ejemplo. Fue así hasta que uno dijo que nadie se iba a quedar con nada, que al auto lo iban a enterrar”, contó Rau.

Al cabo de algunas horas, con un poco de alcohol en sangre después del asado, comenzaron a cavar con la ayuda de una máquina hasta lograr meter el auto en el pozo. “Se que se les rompió la pala y por eso tuvieron que enterrarlo cerquita de la superficie”, dijo. Eso se pudo comprobar ayer, cuando las chapas del techo fueron encontradas a escasos 20 centímetros de profundidad.

Desde ayer, el Ford que no tuvo un destacado desempeño durante el final de la vida útil pese a que logró generar muchas historias se convirtió en una reliquia y hay por lo menos dos o tres personas que lo quieren rescatar y exponerlo en un museo. Es que a pesar del óxido, la tierra y el paso del tiempo no pudieron digerirlo por completo.

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Pedro Vigne, historiador de Toay, fue el primero en difundir la noticia sobre el hallazgo del Fairlane enterrado en su Facebook.

El diario La Arena (La Pampa) reconstruyó la historia y reunió al piloto Feliciano Rau con su viejo Ford de competición.

79 Respuestas

  1. QuattroS1 dice:

    Se ve que es costumbre ancestral enterrar cosas en el sur.

  2. Momo1967 dice:

    Me parece que más quen “un poco de alcohol en sangre” solo tenían vestigios de sangre en el alcohol…..

  3. Ika226 dice:

    El contenido etílico que hay que tener para enterrar un auto del tamaño de un Fairline.

  4. Andres34 dice:

    Haces un pozo y sale un Ford!! que marca maravillosa.

  5. Seba73 dice:

    Hay que tener ganas de enterrar semejante bote jaja. Linda changa para un post asado.

  6. SIGFRIDO dice:

    Quien no lo pensó alguna vez.

  7. Nachito85 dice:

    Debe ser algún auto de ilarq, el siempre recomienda hacer desaparecer los autos para cobrar el seguro, eso si, el resto son unos chorros…

  8. CitizenSeven dice:

    El auto nunca funcionó bien, le cambiaron el motor y andaba peor, lo quisieron enterrar y se les rompió la pala, algo raro tiene ese auto. Será la versión argentina de Christine?
    No soy grupo de riesgo pero nombrando a esa película de seguro que lo parezco

    • GaloLAC dice:

      tantos años, esa tierra está maldita… va a tener que venir un sacerdote y tirarle agua bendita a la tierra y luego a la pileta…. “en nombre de Cristo, fuera de la casa de Dios!” si no esa pileta pinta mal…. al año ta rajauu

  9. paihuen dice:

    Llego Lilita y asegura que en el baul esta la plata que enterraron los K. La info se la paso un marco amigo en alguna de las cenas que tenian y las mega reuniones en parana.

    • JavierL dice:

      Y… mira, este al menos ya tiene una historia reconocida por toda una ciudad y por todos los que entramos al blogcito, asique un valor agregado tiene, el 600 ese no tiene nada de eso, al menos no hasta hoy que se publico la nota… Sin el blogcito nadie se enteraba de ese 600…

  10. Pampa dice:

    Lo enterraron por andar mal en el circuito…. Como safo el cruze que no lo probaron los borrachos estos… 😁

  11. WALDOrobert dice:

    que increible !!! jaja

  12. Tuerca Floja dice:

    Jaja que buena historia.

    Gabriela, tomátelo con gracia, esta situación no es para amargarse, nada grave.

  13. Palomero dice:

    Mmmm…mucho laburo enterrar un Fairlane después de un asado bien regado…ese era “caramelo de goma” , no tenía papeles…..

  14. Reichstag dice:

    Me hizo acordar a una reunion en la casa de una amiga. Sobró cerveza y ya nos ibamos. Ella dijo” llevense esa cerveza porque aca no tomamos”. Entonces comenzó la discusion entre dos borrachos a ver quien se la llevaba. Llevatela vo. No llevatela vo!. y asi por varios minutos, hasta que apareci yo y resolvi el problema. Me la llevo yo! dije.

  15. Dos o cuatro ruedas dice:

    Se ve que los Fairlanes tienen algo con las piletas. Cuando era adolescente, en casa teníamos uno. La casa con su garaje estaban en una loma, la pileta unos cuantos metros más abajo. Un día nos olvidamos de dejarlo en cambio y decidió irse a la pileta… Quedó colgado del baúl, transversal a la pileta; ruedas traseras adentro, las delanteras apoyadas del otro lado y se prendió fuego. Fue la despedida del auto con el que aprendí a manejar, a mis 13 años.

  16. ezeq26 dice:

    Mi abuelo tuvo un Fairlane 77, que quedó parado después de la sucesión parado, en un momento quise comprarlo para restaurarlo mecanicamente, pero mi tío se opuso. Cada vez que veo un Fairlane, tengo sentimientos encontrados, me parece un auto muy feo, pero hubiera querido que esa unidad en particular, hubiera estado en mi poder. De haber sido así, hoy estaría impecable.

  17. LUK mexico dice:

    Eso no es un auto, es una chatarra.

    Solo es un cascarón , le falta todo.

  18. Traveler93 dice:

    Que museo va a querer exponerlo??

  19. xx dice:

    Por un momento pensé que era otra picardía de Susana Gimenez escondiendo un auto con beneficios de discapacitado…

  20. Rush2112 dice:

    Suerte con la pileta!

  21. Rush2112 dice:

    Imaginate en unos años esta nota….”Nene hace un pozo en la tierra y se encuentra un Up!”

  22. martinleandro dice:

    24 hs de plazo para que el interesado lo saque a su costo, o amoladora y sale en pedazos.

  23. turbodiesel dice:

    “Fue así hasta que uno dijo que nadie se iba a quedar con nada, que al auto lo iban a enterrar”, contó Rau.”

    Está es la versión moderna de :
    Quemelo Linares quemelo!😂😂😂😂😂

    • Masto dice:

      Pero para esto, antes “Charles”, ni bien se les quedó la cupé, se bajo… se subió al techo, desenfundó!! y lo hizo pis… al bajarse hizo eterna su famosa frase a su acompañante, “saque un poco de nafta del tanque y tírela sobre esto, ¡quémelo Linares, quémelo!”.

  24. GaloLAC dice:

    premonitorio! Ford está haciendo lo mismo, a mayor escala…

  25. Sapporo dice:

    Como el famoso crimen de la chica americana , un Honda entero desenterrado de un jardin
    Algo huele mal en Dinapampa.

  26. ismael dice:

    Sería como la versión Latam de “la excavación”…

  27. Lucho78 dice:

    Que bizarro!. Lo hubieran vendido en vez de enterrarlo, algo de plata iban a sacar…

  28. ElTrackero dice:

    Decía el gaucho” No son buena compañía 10 cajas de vino y una retroexcavadora”.

  29. Francisco dice:

    Bueno, acá en la zona los rumores son un tanto diferentes… Digamos que esos “socios” olvidaron darle algo al dueño anterior del auto…

  30. Masto dice:

    En la foto que esta Vigne, no esta desenterrado (tanto), como lo esta en la 2º, en la que se ve al corresponsal de “La Arena”, veo mal o se ve una viga arriba del techo del auto, o similar?.

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