Durante la jornada de prensa de ayer en el Salón de Buenos Aires (ver cobertura de Autoblog), el flujo de noticias corría a la misma velocidad por dos andariveles distintos: por el primero –y más previsible- circulaban las novedades de producto que cada marca presentó en su stand. Por el segundo, las declaraciones de los ejecutivos de cada compañía sobre la situación del mercado y la relación del Gobierno.
Los diarios El Cronista y La Nación reflejan hoy en sus notas este segundo nivel de debate automotor. En las notas que se reproducen a continuación se observan pedidos al Gobierno para mejorar el acceso a divisas, hacer cambios en los impuestos internos (el actual decreto vence el 30 de junio) y brindarle mayor previsibilidad a las medidas que afectan de manera directa al mercado.
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Nota del diario El Cronista
Las automotrices piden u$s 100 millones más al Gobierno para no vender menos de 600.000 unidades
Por David Cayón
La industria automotriz atraviesa un mes fundamental para empezar a planificar lo que resta del año. Lo que se defina antes del 1 de julio marcará la agenda de un sector que supo ser pilar del modelo económico kirchnerista y hoy navega en la tempestad de la escasez de divisas.
"Hoy estamos pidiendo más de los u$s 160 millones mensuales para llegar a un volumen de 600.000 unidades", afirmó ayer Isela Costantini, presidente de la Asociación de Fábricas de la Argentina (Adefa). "Llegamos mejor de lo que creíamos que íbamos a estar a principio de año; el problema sigue siendo Brasil, que no mejora y no sabemos cuánto tiempo vamos a poder sostenernos", agregó la también presidente de General Motors. "Mientras tanto, esperamos la respuesta del Gobierno", dijo.
Costantini conversó con El Cronista en la apertura del Salón del Automóvil de Buenos Aires, que se desarrollará en La Rural hasta el próximo 29 de junio, y donde la situación que atraviesa el vecino país –con frenos productivos en la mayoría de las terminales– está presente en todos los ejecutivos de las marcas que exponen sus modelos.
La caída de Brasil no sólo tiene como consecuencia que el mercado que absorbe el 80% de las exportaciones de autos de la Argentina baje el ritmo de compra, sino que "vamos a tener una demanda mayor de dólares porque se reduce la entrada de divisas. Estamos en conversaciones con el Gobierno sobre este punto", explicó la ejecutiva. "Estamos pidiendo por lo menos u$s 260 millones por mes", lo que significaría ampliar en u$s 100 millones lo que libera el Gobierno hoy para las terminales.
Respecto de esto, quien mejor lo ejemplificó fue Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina. "El piso es lo que ya tenemos –u$s160 millones– porque si no hay que pensar que se para todo".
Respecto de Brasil, el titular de la marca italiana reconoció que desde el vecino país le siguen comprando "porque necesitamos de divisas para achicar la deuda contraída, pero hay que ver hasta cuándo vamos a poder seguir manteniendo esta situación".
El otro punto que está en plena discusión es el Impuesto Interno, que debería ser modificado antes del 1 de julio porque si no caería la norma actual, y todos los autos lo deberían pagar. "Sabemos que el impuesto es algo que define directamente la presidente Cristina Kirchner, pero algo se va a modificar, la duda es cuál será el porcentaje".
Mientras Costantini sigue adelante con el Plan Fénix, una nueva unidad que se fabricará en la planta de Rosario y que demandará una inversión de u$s 740 millones, y anunció que la marca operará en el puerto de Rosario para todo lo que es la entrada de componentes.
Se mostró optimista respecto de las próximas decisiones del gobierno para el sector. "No creo que el Gobierno tome una decisión drástica de no liberar dólares". Y aseguró que no vislumbran una crisis para 2015.
En la misma línea, Thierry Koskas, presidente de Renault Argentina, dijo que el mercado para 2015 es de "600.000 unidades", lo que significa una caída de algo más del 20% respecto de las 780.000 de 2014.
Por su parte, Enrique Alemañy, el conductor de Ford en el país y vicepresidente de Adefa, rescató que la política adoptada por el Gobierno de entregar un cupo de dólares para la industria "generó previsibilidad. No sé si alcanza o no, pero generó que cada marca pueda definir su estrategia y prever el semestre".
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Nota del diario La Nación
Automotrices piden más dólares para sostener la producción
Por Pablo Fernández Blanco
En los próximos 12 días se definirá una parte importante de la suerte que correrá la industria automotriz en el año. El sector, que dejó atrás la época dorada durante el kirchnerismo y apunta a evitar una profundización de la crisis que lo acecha desde 2014, les presentó la semana pasada a los ministerios de Economía y de Industria sus requerimientos de dólares para terminar el año con una producción cercana a las 600.000 unidades, casi en el mismo nivel del año pasado, pero 10 por ciento menos que las expectativas iniciales y lejos de los números de 2013.
Hasta ahora, las posiciones están lejos: las terminales esperan acceder a unos US$ 260 millones por mes para pagar importaciones de partes y, en menor medida, de vehículos, pero el Gobierno les garantiza, hasta ahora, un piso de US$ 160 millones .
En términos económicos, es una de las mayores preocupaciones que recorren los stands y las charlas entre ejecutivos en el 7° Salón Internacional del Automóvil, que se realizará desde hoy y hasta la semana que viene en La Rural.
Isela Costantini, la presidenta de Adefa (la asociación que reúne a los fabricantes de automotores) y CEO de General Motors Argentina, se define como optimista. Sin embargo, reconoció: "No sabemos cuánto tiempo vamos a poder sostener lo que tenemos". Se refiere a la marcha de la producción local.
Aunque en los primeros cinco meses del año la fabricación cayó 16% según Adefa, hasta las 257.519 unidades, la ejecutiva considera que no es un número tan malo si se toman en cuenta las presiones externas e internas que enfrenta el sector.
A principios de año, los fabricantes pensaban que iban a terminar 2015 con unas 680.000 unidades, pero Costantini redujo ese pronóstico en un 10%, lo que convierte al sector local en "una industria débil". El problema es principalmente Brasil, el gran mercado de exportación de las fábricas argentinas, cuyas ventas al exterior cayeron 24% hasta mayo. "Si pensamos que en enero se empezó a desacelerar la demanda de ese país… Además, no esperamos una rápida recuperación", reconoció.
En ese contexto, la falta de dólares puede ser un problema aun mayor, ya que suman dificultades para pagar las importaciones que permiten producir. "Venimos conversando con el Gobierno para ver si van a ser más flexibles con los dólares", resumió la presidenta de Adefa, que reúne a compañías como Ford, Honda, Iveco, Toyota, Renault, Volskwagen, PSA Peugeot Citroën, Mercedes-Benz y General Motors.
Hay motivos que alimentan esa expectativa. Sucede que el cuidado cambiario de la Casa Rosada no parece ser tan fuerte como el temor a la proliferación de suspensiones en el sector. Quizá por eso Axel Kicillof y Débora Giorgi mostraron más empatía con las terminales que con otros sectores, una actitud que a su vez fue creciente. Entre octubre y febrero les permitieron a las empresas de Adefa girar unos US$ 100 millones mensuales, pero ese número se elevó hasta US$ 160 millones desde febrero. Quedaron en establecer un nuevo cupo a partir de julio.
La propia Costantini reconoció que "el Gobierno nos viene cumpliendo con todos los pedidos de dólares, tanto para inversiones como para las operaciones". La semana pasada todas las empresas les enviaron sus peticiones a las carteras de Kicillof y Giorgi.
La estrella de la tarde no fue un auto, sino el gobernador Daniel Scioli, que llegó a las 19. Dijo que el Gobierno había puesto primera, segunda y tercera, pero que él pondría cuarta. Sólo respondió a las preguntas de la Televisión Pública. Apenas le dijo a LA NACION que para reactivar el sector hay que "mirar lo que pasa afuera [por Brasil] y reforzar la integración".
El segundo tema que inquieta a la industria es el futuro del impuesto a los autos de lujo. Establece que los autos que tienen un precio de más de $ 195.000 pagarán una tasa del 30%, mientras que los que superan los $ 241.500 serán gravados con una alícuota del 50 por ciento. Con esos números, muchos autos que no son considerados de alta gama duplicaron su valor y quedaron fuera del mercado. Según Costantini, algunas empresas incluso suspendieron la fabricación de modelos afectados.
La medida fue implementada en enero de 2014 y vence a fin de mes. Costantini confirmó que la ley "va a seguir", pero en el sector esperan que sea más flexible. Una alternativa es que se aumente la base imponible por encima de la inflación.
El presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, sintetizó la molestia del sector con ese gravamen en un puñado de palabras. "Es un impuesto malo. Para mí, habría que sacarlo", resumió ante la consulta de La Nacion.
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Y… bué…. #sacameelimpuestazo!!!!
…mejorar el acceso a divisas, hacer cambios en los impuestos internos, brindar mayor previsibilidad al mercado… Estos tipos piden cada cosa!!!
En que situacion se metieron!!! La verdad es que la cagaon con esto del impuesto (se acuerdan cuando se vendian autos como medialunas?) se cobraban mas gastos, patentamientos, seguros, accesorios, services, etc. Claro, era necesario un flujo de dolares importante para mantener el circo funcionando. En el gobierno deberia de haber gente pensante que haga mea culpa, asuma que la implementacion del impuestazo fue un desastre y proponga alternativas nuevas para atacar el problema. Un mercedes clase C no puede costar U$D 135.000 (Creo que ese era el valor de la nota del otro dia) pero tampoco puede costar U$D 50.000 (Con la realidad que vive hoy la Argentina)… ahora en el medio hay mucha tela para cortar… se podrian licitar cupos para la importacion y eso determinaria el valor final del auto, o se podria autorizar importar a dolar libre, etc, etc, etc, Ahora aca el que no corre vuela, ya hice mi critica al gobierno… ahora muchachos de las terminales… les dan un poquito de oxigeno y ustedes con sus socios de las concesionarias las quieren todas (No baja un solo auto en la Argentina).
Son unos chantas! Se les caen las ventas afuera, ellos mismos boicotean las ventas locales (precios de locos, entrega a varios meses, etc) y ahora piden más plata. Payasos! Que GM Exporte las joyas que fabrica acá Corsa y Agile a USA y Europa y que genere divisas! Ademas que no invirtieron un mango para mejorar sus productos lloran porque se les cae el unico mercado al que apostaron. Si pones todos los huevos en la misma canasta pasan estas cosas. Y la sociedad tiene que salir a asistirte???? Estamos locos?
lo único que falta es que pidan que se combata la inseguridad y baje la inflación el gobierno que se dice “más progre” no combate el impuesto más regresivo de todos, la inflación
Por fin veo una camioneta Mid-Size con estilo en la Argentina. Vamos que se puede!
Que carrerón que hizo Isela Constantini. Increíble.
Está claro que en los países tercermundistas como argentina y Brasil son los únicos lugares donde se derrumba un mercado y en lugar de bajar precios para tener más ventas, fabrican poco y a precio de locos total venden igual piden ayuda al estado y sino suspenden personal para adecuar el porcentaje de fabricación.
Me dejaron impactados las declaraciones de Rattazzi , cuanta elocuencia , y este personaje es presidente de Fiat Argentina , que dios se apiade de nosotros.
Y con un maoista en la rosada, a la industria y al resto del país le ira peor.