El Garage de Antonio

Nuestro colaborador español Antonio Sivianes nos trae siempre alguna pieza selecta de su colección de miniaturas. Hoy tenemos otro interesante autobus Neoplan.

 

Neoplan NH9

Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia “Autobuses y autocares del mundo”

El Neoplan NH 9 fue parte de una nueva generación de autocares lanzada en 1961, siendo el nexo de unión entre la antigua serie de los modelos de la década de los 50 y el atractivo Jetliner, que ya prefiguraba una nueva era de modernos vehículos dedicados al gran turismo. Firmado por Bob Lee, el NH 9 fue uno de los autocares más innovadores de su época.

A partir de 1949 Alemania Occidental obtuvo el permiso para volver a fabricar vehículos industriales por parte de las autoridades que representaban a las potencias occidentales, quienes gestionaban aun al país. Uno de los fabricantes germanos, SETRA no tardó en presentar un nuevo modelo con chasis autoportante ya en 1951 según las directrices del constructor francés ISOBLOC. Otra empresa alemana, Auwärter, se animó también a la fabricación de autobuses y en 1957 la encontramos con el nombre más comercial de Neoplan lanzando su gama N, caracterizada por su suspensión delantera independiente, el puente trasero fijado a una estructura en forma de tenedor y el motor situado en posición transversal trasera.

Para finales de 1961 la gama se renovó totalmente y pasó a llamarse “Hamburg“, como la ciudad donde los Auwärter se habían graduado. La siguiente letra designaba la inicial del motor empleado (por ejemplo, “H” de Henschel) y la cifra indicaba el número de filas de asientos.

 

Esta nueva serie NH gozaba de un diseño moderno y limpio creado por Bob Lee, un norteamericano que tendría en el futuro un papel importante en el devenir de la marca. Estéticamente el NH se distinguía por un frontal menos redondeado y más vertical, con una ancha parrilla rectangular en la cual iban encajadas las ópticas dobles. El parabrisas era mayor y las ventanas laterales se iban curvando hacia el techo, lo que acentuaba el dinamismo de la carrocería. El conjunto ofrecía una gran luminosidad y para asegurar la ventilación se disponía de unas aperturas en el techo. Y el puesto de conducción estaba integrado de forma muy inteligente, en una posición más baja de la habitual lo que permitía disponer de un buen alojamiento para el equipaje bajo la plataforma principal.

Por otro lado, la gama se ofreció en diferentes medidas desde 8 a 16 metros y con una capacidad de entre 25 y 49 plazas sentadas, o de entre 42 y 72 en el caso de los suburbanos. Todos los vehículos iban equipados con suspensión neumática trasera y motores diesel Henschel de 6 cilindros comprendidos entre los 115 y 192 CVs hasta que el fabricante de motores fue absorbido a finales de los años 60 por Mercedes Benz, debiendo Neoplan continuar con los viejos motores Henschel que les proporcionaban los de Stuttgart hasta que fueron eliminados del catálogo. De todas formas, aquellos motores se portaron bastante bien y permitían viajar al NH (que cargado pesaba cerca de doce toneladas) a la excelente velocidad de 120 Km/h.

 

La gama conoció un gran éxito pues dejó al resto de su competencia bastante “envejecida”. Más particularmente el modelo NH 9, por ser intermedio, gozó de bastante popularidad (aparte de la imagen) por su suavidad en el rodaje, su excelente visibilidad y su fiabilidad general. Pero al pasar los años las necesidades fueron cambiando y el NH9 ya no interesaba tanto por su capacidad de acogida, debiendo ser reemplazado por el nuevo NH10 que sí disponía de una mayor anchura y traía los nuevos motores de Mercedes Benz. Sin embargo el diseño externo permaneció casi inalterado, lo que dice mucho de unas formas que perduraron hasta casi la entrada de los setenta. A su vez, la gama Jetliner (aparecida en 1973) “liquidó” toda esa estética y supuso la entrada de un nuevo autobús que volvió a poner en todo lo alto a Neoplan por varios años más.

A veces encontramos en la afortunada colección de los autobuses pequeñas joyas como este Neoplan que alegran bastante el día, un bonito autobús lleno de los indispensables cromados que todos asociamos a la década de los 60. En esta ocasión encontramos un modelo en el que abunda el plástico por todos lados pero que no crea para nada una sensación desagradable, antes bien mejoran la precisión de la miniatura y aportan mucho al detallado. En particular, le pondremos muy buena nota al frontal y tendremos que bajar la media por culpa de lo de siempre (el bendito interior que no es casi digno ni de un juguete), pero en conjunto creo que es uno de los mejores componentes de la colección francesa.

 

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3 Respuestas

  1. No lo recordaba, y me encantó! Como siempre gracias por publicarlo!

    Observo que tienes una querencia por los autobuses y autocares, algo que es confirmado investigando un poco tu CV (recuerdo alguno de tus diseños).

    Saludos!

  2. GuilleV6 dice:

    De cuando los micros tambien tenian alma… ahora son todos cajas de zapatos con ruedas, comodos si, pero no son lindos…

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