España pone a flote el submarino S-81 ‘Isaac Peral’ en Cartagena

Un momento emocionante y espectacular es cuando un submarino deja el astillero y es puesto delicadamente en el agua. Tal es el caso del S-81 Isaac Peral que hace pocos días fue puesto en fase de pruebas. (ver video)

 

Desde 1888, España no había diseñado un submarino con tecnología propia. Por ello, el inventor del submarino, el cartagenero Isaac Peral, da nombre a este imponente buque producido en el Astillero de Navantia Cartagena. Nueve mil profesionales han superado los momentos críticos del programa, a lo largo de los 16 años de ejecución para llegar a esta nave, por la que ya se interesan otras armadas del mundo. Agustín Álvarez Blanco, director de Navantia Cartagena y del modelo, el S-80, hablaba de “carga emocional” al describir el momento ya que “España entra a formar parte de un reducido club de diez países que son capaces de diseñar y construir submarinos”.

El gran avance del sumergible será su operatividad de combate. Serán los únicos de la OTAN con capacidad de lanzamiento de misiles de ataque a tierra. Germán Romero, director de Ingeniería de Navantia Cartagena habla de “una capacidad de combate única en submarinos convencionales” ya que esta prestación se une a la capacidad de otros submarinos como el lanzamiento de torpedos, pero que también aporta lanzamiento de misiles antisuperficie.

 

Además, en el astillero de Navantia en Cartagena están construyendo en paralelo loscuatro submarinos de la serie S80 que se van a integrar a la Armada Española en los próximos años. Los dos primeros saldrán con propulsión diesel y en su primera gran carena se les colocará la pila de hidrógeno, como llevarán de serie los dos últimos.

Navantia es una sociedad pública española dedicada a la construcción naval civil y militar, heredera de la segregación de los activos militares de la empresa Grupo IZAR en 2005, representa la mayor constructora naval del mundo hispano, así como uno de los más importantes y antigua de Europa.

 

Fase de pruebas en puerto

El submarino S-81 ‘Isaac Peral’ ha tocado el agua del mar por vez primera y se encuentra ya atracado en el muelle de armamento del astillero de Navantia en Cartagena, donde comenzará la siguiente fase de su desarrollo, las pruebas de puerto.

Para acometer la maniobra, el submarino fue colocado en el dique flotante. Luego se han desarrollado los trabajos necesarios para poner el submarino en el agua en condiciones de seguridad y preparado para las pruebas.

A continuación el dique se ha movido hasta la fosa, el lugar de la dársena con el calado necesario para inundarlo. Allí se ha sumergido mediante la inundación de sus lastres, comenzando el submarino a tocar el agua y, poco a poco, a flotar por sí mismo, mientras personal de Navantia y de la dotación ha realizado distintas comprobaciones de seguridad en el interior del buque.

Después, con la ayuda de los prácticos, los remolcadores y empujadoras han sacado el submarino del interior del dique y lo han trasladado hasta el muelle de armamento. El submarino carece de propulsión operativa hasta que se hayan realizado las pruebas de puerto sobre amarras.

 

Algunos datos sobre el proyecto S-80

Presupuesto: 3.907 millones de euros

Unidades adquiridas por la Armada española (Ministerio de Defensa): 4

Carga de trabajo: 2.000 empleos directos + 7.000 indirectos

Eslora: 81 metros

Diámetro del casco: 7,3 m.

Desplazamiento en inmersión: 2.965 toneladas.

Autonomía: 50 días

Tripulación: 32 + 8 fuerzas especiales

Velocidad en superficie: 10 nudos

Velocidad en inmersión: 19 nudos

Capacidad de munición: 12 armas largas y 6 tubos lanzatorpedos.

Tipo de munición: Torpedos DM2A4, misiles Sub-Harpoon y minas navales inteligentes.

Otras características: registros acústicos muy reducidos; detección acústica pasiva de alto rendimiento; sistema AIP de propulsión (reformador bioethanol + pila de combustible).

 

 

 

Submarino S81 Isaac Peral, al agua – Video

También puede gustarle...

1 Respuesta

  1. Antonio Sivianes Gaviño dice:

    Un orgullo, un submarino que tardó unos 20 años en realizarse con tecnología propia en muchos casos y que supone colmar una laguna de equipamiento para la Armada.

    Ojalá en Argentina compren algunos, aunque antes el submarino debe demostrar muchas cosas y ser competitivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *