Control Vehicular Argentino: URGENTE, se necesita formar nuevos técnicos responsables

Por Carlos Alfredo Pereyra

Profesor de Ergonomía – Tecnología – Diseño Industrial  UBA – UADE- ITM

Editor de Pesadoblog

Entrar a la sede de Control Vehicular Argentino (CVA )y dialogar con su titular me recordó aquellos tiempos en los cuales me formé como Técnico en Automotores en la escuela secundaria. Pura vocación y hambre de conocimiento. Me entusiasmaba todo lo que podía hacerse con la tecnología, especialmente alrededor de un automóvil. En esa enseñanza de escuela técnica estaba todo.

Allí estaban esos profesores y esas máquinas o dispositivos que nos enseñaron la metodología para utilizarlas correctamente, además de realizar las mediciones y comprobaciones correspondientes. Todo se celebraba dentro de un marco austero, donde se privilegiaba la eficacia y la precisión. Obtener una medida o un resultado certero justificaba el día. Al finalizar un secundario de enseñanza técnica ya te sentías (con apenas 18 años) que tenías una capacitación que podía permitirte acceder a un trabajo digno, e iniciar una carrera profesional, siempre ascendente.

Es que en esta pyme encontramos, a cada paso, ese fenómeno humano del trabajo en colaboración, el gremio con jerarquías, el constante mejorar, y la transmisión de la experiencia de parte de la gente formada hacia jóvenes aprendices. Un técnico novel se siente respetado al recibir los mejores consejos,  cuando le permiten adquirir buenas prácticas para su trabajo diario. Los veteranos se sienten honrados y satisfechos al comprobar que sus prédicas se llevan bien a cabo.

Todos los frentes de la tecnología se pueden ver en una breve recorrida por los diferentes departamentos de producción y desarrollo que CVA tiene en su planta de Villa Martelli. A mi lado Constantino Abella (fundador y mentor) me explicaba con una verborragia y entusiasmo increíbles todos sus emprendimientos, además todo lo que allí se produce, todas las máquinas y dispositivos que allí se disponen. Hay de todo: Centros de mecanizado, tornos CNC, creadoras de engranajes, punzonadoras LED, tornos paralelos, instrumental de medición, armado de plaquetas y circuitos electrónicos, programación, montaje, empaque y despacho de todo lo que se produce.

Es que sus destinos son muchos y variados. Los talleres y plantas verificadoras que cuentan con equipos y material de CVA tienen rodillos para comprobar potencia de motor o de frenado, alineación y deriva, funcionamiento de suspensión y amortiguación, control de alineación de luces y potencia lumínica, analizadores de gases, y otros dispositivos. No solo en esos lugares, sino también en terminales automotrices, centros de diagnóstico aquí y en 27 países.

Tanto si tu vehículo es un camión pesado, un ómnibus, un utilitario, un automóvil, o una motocicleta; al menos una vez al año pasará por un obligatorio circuito de control y medición para cumplir con la VTV (Verificación Técnica Vehicular) u otro control, con otro nombre pero propósito similar.

La verificación no es el único sitio donde se emplean estos equipos, también se impulsa que los talleres de reparación y mantenimiento cuenten con equipos similares para que arrojen mediciones y valores comparables y homologables (los mismos que su fabricación de origen) con lo que se cierra el círculo. Automotor producido-Automotor verificado-Automotor reparado; todos bajo los mismos parámetros y exigencias. Y además, con datos interconectados y trazabilidad. Todo en pos de la seguridad en el tránsito.

Hasta aquí el sano espíritu que las leyes y el sentido común expresan, pero hay que cumplirlo.

Ahí es donde siempre se ven fisuras. Hay plantas que no están del todo en regla, o tienen un criterio demasiado amplio para aprobar unidades, o el protocolo de verificación no esta actualizado y los trenes de control no pueden admitir vehículos con nueva tecnología (por ejemplo eléctricos o híbridos, o camiones con diversos tipos de dispositivos de frenado) y muy especialmente hay un déficit enorme de técnicos responsables, ya  que la mayor carencia es la escasez de talento humano, puesto que la escuela técnica ha sido desvirtuada, desvalorizada, y no puede formar la cantidad y calidad de gente que se necesita para la gestión de estos controles, esenciales para que el parque rodante de toda clase este en condiciones seguras y ambientales para circular.

Este Fotorreportaje en CVA es una muestra de lo que una pyme nacional puede emprender. Nos queda la sensación de que podría abarcar muchos más frentes de producción, medición y conocimiento. No será por falta de empuje y emprendimiento, eso sobra y se percibe; solo que sitios así pagan muy caro la divisa del progreso. Este lugar debería ser mucho más grande y con más negocios en marcha, debería poder impulsar, con una unidad dedicada a la Investigación y Desarrollo, todo lo que se va obteniendo de conocimiento por producir industria argentina. Hay áreas de energía, áreas de mecánica, áreas de fotosensores, de energía solar, de motorización eléctrica, y de lo que se te pueda ocurrir.

Y por supuesto, hay lugar para nuevas generaciones que se comprometan para emprender el arduo pero siempre virtuoso camino del conocimiento tecnológico.

 

Constantino Abella te muestra CVA. Primera parada: fosa de ensayo para rodillos de medición de potencia de frenado, además los platillos para controlar suspensión y amortiguación y otros que detectan holguras propias del bastidor del automotor. El laboratorio donde se exprimen nuevos productos o procesos.

 

Flamante equipo a calibrar para enviarlo a su destinatario. Un día de visita en CVA

 

Se trabaja con mecánica pesada, con hidráulica, con materiales que aportan grip para los rodillos, con sensores electrónicos y con software de medición. Secuencia completa en los pocos minutos que dura una VTV

 

Podio que contiene la computadora de control del proceso de medición por rodillos: Frenada,  funcionamiento de la suspensión, y holguras de carrocería o chasis.

 

En diferentes medidas según sea motovehículo, automóvil y utilitarios, o camiones pesados.

 

Control final para el tablero de conexiones

 

Bomba de presión hidráulica para los diferentes dispositivos que hacen fuerza contra los órganos de tu vehículo.

 

La recorrida sigue por una de las máquinas estrella de CVA: la creadora de engranajes. Aquí se talla todo el tren de reducción de los diferentes equipos que toman la rodadura del automotor a controlar.

 

Nunca deben faltar en ningún taller creativo: tornos paralelos. Cuna de  la matricería.

 

Centro de mecanizado Haas, trabando junto a un torno CNC de la misma marca. Máquinas herramienta y Fórmula Uno.

 

Balanceo de rodillos, otra estación fundamental para garantizar precisión en la medición del tren de fuerza, o el tren rodante de un vehículo.

 

Controlado con instrumental de PRECISIÓN, palabra santa en CVA

 

Para corte y trazado de chapas, la máquina cortadora laser. Todo a medida según CVA

 

Rodillos con el sistema de freno eléctrico para vehículos pesados. Otra joya de CVA en su taller-fábrica-laboratorio.

 

Un primer plano del freno eléctrico exclusivo de los equipos originales CVA

 

Ambiente de sala de máquinas en las entrañas de un paquebote. Uno se siente en el lugar donde nace la potencia (o al menos donde construyen máquinas para medirla)

 

Y si hablamos de potencia, también hablamos de torque. Este es el reductor CVA con engranajes de manufactura propia y caja reforzada.

 

Medidores y opacímetros para intensidad y alineación de luces delanteras.  Otro producto CVA

 

Un tren de verificación para motocicletas, uno de los automotores con mayor cantidad de irregularidades y peligros que integra el tránsito.

 

Una versión de este producto se vio armado en Tecnópolis hace un tiempo.

 

Pasamos por el laboratorio de electrónica donde se arman las placas madre y otros componentes digitales para todo lo que lo demande. Diseño y producción en casa.

 

Expertos junto a jóvenes que se inician. La continuación de la venerable escuela técnica. Siempre hay algo para mejorar y aprender

 

Otro producto CVA: Control para respiradores. El Covid y su tratamiento se metieron en la empresa. Signo de los tiempos.

 

Nada detiene a Constantino Abella. Dos horas no alcanzaron para que nos cuente todo lo que hizo, hace y va a hacer.  Deberemos regresar para otro Fotorreportaje.

 

Equipos CVA para la RTV en Mendoza – Video

También puede gustarle...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *